Alta voz + creatividad + humildad + gran talento = Daiana Leonelli, cantautora quien con solo 25 años sabe llegar a la gente con sus letras y melodías.

Daiana Leonelli y su banda:  Ivo Ferrer, Sato Valiente y Ariel Roclaw.

Mezcla de folk, punky y otras hierbas, pero imposible de encasillar, así es la música que hace esta artista, quien confiesa que durante su infancia no se escuchaba música en su casa y que recién en su adolescencia logró entrar en el mundo de las melodías y las letras a través de una amiga.

Más tarde, la vida la llevó a hacer un taller de clown, donde descubrió su talento para la música y para hacer reír a la gente con sus creaciones. De todas maneras, a pesar de su éxito en este campo y de divertirse haciéndolo, no terminaba de disfrutarlo completamente, por lo que dos años atrás se desvinculó de ello y se metió de lleno en el mundo de la música. Así fue que decidió realizar un curso de guitarra, continuando luego su aprendizaje con amigos y como autodidacta; para más tarde estudiar acordeón por tres años en el conservatorio.

“La música para mí es como una forma de tamizar el dolor y sacarle lo bueno y después tirar lo malo. Sirve como una catarsis, que además termina ayudando a los demás”.

Sin embargo, Daiana revela que nunca estudió canto: “Cuando era chica le pregunté a mi mamá si podía hacer canto y ella me dijo que si fuera a ser Michael Jackson ya lo sabría, porque la gente que va a cantar realmente bien ya lo manifiesta a los tres años”, y agrega: “De repente un día ya estaba cantando, entonces me pareció que estudiar canto en ese momento tal vez me podía hacer cantar de una forma más esquemática que sería menos divertida que encontrar mi propio estilo. Prefiero lo que sea raro, con fallas, pero que uno lo haya encontrado solo, a hacer lo que te dicen que debería ser. De hecho, creo que es por eso que no tengo una voz tan impostada cuando canto y eso es una de las cosas que me copan. La impostación o cantar de forma más solemne creo que solamente aleja al intérprete del público”.

Actualmente, Daiana trabaja medio tiempo en un estudio contable de Haedo, empleo que no disfruta mucho –“me acerca a las cosas más pelotudas de la burocracia y el capitalismo. A veces es gracioso y a veces triste. Por momentos, es ambas cosas”– pero que le permite tener tiempo libre para ensayar con Los Tremendos, con quienes toca hace tres años; con la banda de Nahuel Briones o la suya propia, integrada por Ivo Ferrer, Sato Valiente y Ariel Roclaw. “Los chicos no quieren ponerle nombre a la banda porque dicen que el proyecto es mío en realidad, así que en los flyers pongo ‘Daiana Leonelli con banda’ y sus nombres cuando tengo suerte y me alcanza el espacio”, destaca.

Con Juana Molina, Regina Spektor, Los Magnetics Fields, Paula Trama, Lucila Pivetta, Julián Oroz, entre tantos otros artistas como sus referentes, esta cantautora manifiesta que lo que a ella le gusta es ser graciosa sin dejar de hablar de cosas importantes, hacer canciones sinceras, que hablen de temas cotidianos y que dejen un mensaje, pero sin sermonear sino hablando de igual a igual. “Para mí la música es como una forma de tamizar el dolor y sacarle lo bueno y después tirar lo malo. Sirve como una catarsis, que además termina ayudando a los demás, porque creo que las canciones que solo dicen ‘todo va a estar bien’ expresan palabras vacías. En realidad uno necesita que alguien te diga: ‘Todo es una cagada, pero vos podés, eh’, y creo que ese es el mensaje que yo transmito. Es decir, que uno puede encontrar su lugar dentro de que todo es una mierda”, explica.

“Solo quiero que venga gente y sonría mientras esté tocando y me haga sentir bien y yo los haga sentir bien y alguien se sienta menos solo, con eso estamos bien”.

Autodefinida como neurótica y “enfermita”, la autora de “Todo como es” no tiene aspiraciones de grandeza ni de “pegarla”, quizá por ello sus canciones sean tan auténticas, simplemente hace música porque le sale del alma y le hace bien. “No le quiero poner a la música la presión de que genere plata, porque siento que lo más importante es ser sincero con lo que vos quieras hacer y tal vez, la necesidad de generar plata hace que quieras hacer algo para los demás, algo que creés que los demás esperarían de vos. Me gusta sentir que tengo total libertad para componer la boludez que a mí se me cante. Solo quiero que venga gente y sonría mientras esté tocando y me haga sentir bien y yo los haga sentir bien y alguien se sienta menos solo, con eso estamos bien”, aclara.

Como toda auténtica artista, Daiana no solo se expresa a través de la música, sino que también llena cuadernos enteros de dibujos y poemas, que en ocasiones terminan transformándose en canciones. De hecho, en el pasado incursionó en el recitado de poesías, pero descubrió que no era lo suyo, ya que aunque la escritura de poemas fluye naturalmente en ella, ante un público, se siente más cómoda detrás de la guitarra y sus acordes que sola con sus palabras.

En cuanto al futuro, además de las presentaciones ya programadas (ver Recuadro), Daiana tiene planeado lanzar este año 5 temas nuevos, que luego formarán su próximo disco, y seguir participando en las bandas con sus amigos.

Próximas presentaciones:

Daiana en la web:

Su disco “Tal como es” también se puede encontrar en:

Canciones auténticas de una artista auténtica
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