María del Carmen Santa María, autora de Catorce cuentos y una zona de rescate, habla de su importante labor, su recorrido profesional y sus futuros proyectos.

Doctora en Ciencias Políticas, master y trainer en Neurolingüística, mediadora y docente universitaria, María del Carmen Santa María posee una amplia y rica carrera que la llevó por diferentes partes del mundo, donde siempre intentó aportar su granito de arena para mejorar los vínculos entre los seres humanos a través de la comunicación. “Mi primera vocación fue ser escritora. Luego decidí estudiar Ciencias Políticas, que me apasiona, porque en el fondo tiene que ver con los fenómenos humanos, qué sucede con el poder en los seres humanos. Entonces, en realidad, siempre estuve girando alrededor de qué pasa con los seres humanos en este contacto con la vida y con este ir siendo en la vida”, comenta. Por esta gran tarea que desarrolló largo tiempo, fue designada en el 2016 como Embajadora de la Palabra por la Fundación César Egido Serrano, organización sin fines de lucro, con sede en Madrid, que desde el Museo de la Palabra apoya y fomenta el diálogo entre las distintas culturas, ideas, religiones y sensibilidades. “Asumí, entonces, el compromiso de difundir y estimular el valor de la palabra en la convivencia pacífica y enriquecedora entre los seres humanos”, destaca y continúa: “La palabra es nuestra manera de comunicarnos, podemos hacer armas de las palabras, podemos destruirnos, podemos agredirnos, pero también podemos vincularnos, encontrar lo común, respetar lo diferente, ir creando un mundo más vivible, un mundo más humano para todos”.

A su vez, en el 2016 fue galardonada con la Faja de Honor de la SADE por Catorce Cuentos y una Zona de Rescate, libro de cuentos donde María del Carmen, con un impecable uso del lenguaje -“como la música de Mozart”, en palabras de Horacio Semeraro-, nos conduce a través de diversas experiencias de vida –muy ancladas a la realidad y que podrían ser las de cualquier persona- que enseñan que siempre hay una salida ante la adversidad, una “zona de rescate”, dejando un sabor dulce página tras página. Como dice Fernando Sánchez Sorondo en su prólogo: “Absolutamente alejada de todo oportunismo, la voz de María del Carmen Santa María se hace oír hoy, sin embargo, del modo más oportuno. Y se esparce desde este libro, aunque sin proponérselo, como un bálsamo sanador entre los ecos caóticos de un mundo enfermo y agónico, que parece perfeccionarse en la autodestrucción… aunque al borde siempre de una posible ʻzona de rescateʼ”.

“La palabra es nuestra manera de comunicarnos, podemos hacer armas de las palabras, podemos destruirnos, podemos agredirnos, pero también podemos vincularnos, encontrar lo común, respetar lo diferente, ir creando un mundo más vivible, un mundo más humano para todos”.

El gran éxito del libro hizo que fuera incluido entre “Los imperdibles” de la revista de La Nación, en la Revista Ñ y que la escritora Florencia Canale redactara un artículo destacando su escritura “como forma de salvación, escribir desde el derrumbe”, “porque son todas situaciones que parecen que se rompen y hay una vuelta de tuerca luego que permite el rescate”, explica María del Carmen. Además, Canal 14 de Tucumán filmó los tres primeros cuentos para el programa “Sucesos familiares”, que trata las problemáticas que influyen en la familia, principalmente en los niños, niñas y adolescentes.

Actualmente, la autora se está centrando en la escritura de su próximo libro, esta vez una novela, que girará en torno a un hecho real que aconteció en España en el 2011 con la desaparición de dos niños. “Yo soy de enfocarme más en el proceso, no apuesto al resultado, después por eso quizá obtengo buenos resultados. Porque yo no me concentro en eso. Tampoco cuando estudiaba. Yo me gradué en Ciencias Políticas con la medalla de oro y creo que es porque yo jamás estaba cotejando mi nota con la nota de otros. Mi tema es hacer lo mejor que puedo en mi caminar”.
Sumado a todo lo anterior, María del Carmen también se dedica a la pintura desde que era una niña y ha realizado exposiciones en el Museo de Arte Decorativo y en la galería Centoira. Para el 2018, tiene pensado presentar una serie de cuadros, llevando a cabo una suerte de nexo entre la imagen y la palabra.

23 de noviembre: Día Internacional de la Palabra

“Cuando a la Fundación César Egido Serrano –que desde su sede en Madrid expande una incansable labor creando lazos entre culturas y religiones- se incorpora el Museo de la Palabra, se establece el 23 de noviembre como ʻDía Internacional de la Palabra como Vínculo de la Humanidadʼ sumando, además, la propuesta que en tal sentido realizan numerosos países e instituciones.
En el año 2016 fui designada una de sus Embajadoras. Asumí entonces el compromiso de difundir y estimular el valor de la palabra en la convivencia pacífica y enriquecedora entre los seres humanos.
El 23 de noviembre vuelve a instalarse en el calendario como un símbolo y una convocatoria. Toda realización que abra vías para tender puentes y diluir muros, aporta. Ninguna obra o gesto es pequeño; siembra e irradia.
Celebremos, pues, este día y todas las oportunidades donde podemos hacer que la palabra sea instrumento de unión en la diversidad y de no violencia. En los diferentes lugares y en nuestros propios universos”.

María del Carmen Santa María

"En el nombre del hijo": adaptación de tres cuentos del libro en el programa "Sucesos familiares"

La embajadora de la palabra

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