“Enamorarse es hablar corto y enredado”, de Leandro Airaldo, se presenta todos los viernes a las 22.30, en El camarín de las musas. Funciones especiales el 14 de septiembre, a las 22.30; y el 20 de septiembre, a las 13.00.

Tras la eterna oposición entre campo y ciudad —tan trabajada en la literatura de nuestro país y enfundada en la dicotomía civilización y barbarie, que nos persigue desde tiempos decimonónicos—, aparece una obra que amiga estos dos conceptos o, para decirlo con más propiedad, los enamora.

Ana y Pedro se conocen un día en una plaza. Ella es una señorita de ciudad; él, un señor de campo. Ambos se sientan en el mismo banco, junto a un deshojado árbol, y, poco a poco, mate a mate, la magia se va haciendo presente y la soledad se va desvaneciendo.

Con una austera escenografía y sonidos que acompañan el significado de cada momento, esta tierna y divertida historia envuelve al público entre frases, giros, malentendidos y lo no dicho. Esto es expresado excepcionalmente por los únicos dos actores (Soledad Piacenza y Emiliano Díaz) mediante gestos, muecas y posturas, que dicen tanto o más que las palabras.

En una época en la que muchos banalizan el afecto y predomina la individualidad, “Enamorarse es hablar corto y enredado” demuestra cómo desde lo simple y la autenticidad se puede llegar al amor.

Dramaturgia: Leandro Airaldo

Actúan: Emiliano Díaz, Soledad Piacenza

Vestuario: Alicia Macchi

Escenografía: Miguel Nigro

Iluminación: Luciana Giacobbe

Realización de escenografía: Manuel Escudero

Música: Silvia Vives

Sonido: Silvia Vives

Diseño: Nadia Estebanez, Verónica López

Asistencia de dirección: Nadia Estebanez

Producción: Nadia Estebanez

Dirección: Leandro Airaldo

Campo y ciudad: finalmente amor