Una aldea en Taipéi, capital de Taiwán, que se encontraba a punto de ser destruida, fue salvada por la creatividad de Rainbow Grandpa.

Huang Yung Fu, de 97 años, era el último sobreviviente de este lugar, por lo que comenzó a intervenir con colores vistosos a las casas de su aldea para transformarla en un lugar icónico.

Huang Young Fu 

Tanto fue el impacto de su intervención que lo mantuvieron en pie para conservarlo como escenario turístico.

Creativa aldea taiwanesa
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