Se trata de visitas guiadas para estudiantes de escuelas bilingües de Argentina que se llevan a cabo completamente en inglés. Se recorre Colón, Puerto Madryn y este año también Bariloche.

 Foreigner In Your Own Land (Extranjeros en su propia tierra) es un programa educativo creado por la profesora de inglés Luisa Amore y puesta en acción por una empresa de turismo de nuestro país. En la docencia, Luisa comenzó a los 16 años con clases particulares, luego trabajó en secundarios y en el profesorado ‒dictando Language a nivel terciario‒, y hace ocho años da Literatura Inglesa en un colegio bilingüe.

Parque Nacional El Palmar
Parque Nacional El Palmar

Llevado adelante desde hace 5 años, el programa ofrece a estudiantes de escuelas bilingües la posibilidad de insertarse en una pequeña comunidad lingüística de inglés dentro de su propio país, al mismo tiempo que aprenden sobre la historia, la flora y la fauna de la Argentina. “Al inglés lo podés aprender en un marco académico, la clase, o haciendo una inmersión. En un lugar que no es un país anglófono, como es la Argentina, tenés que recrear una comunidad de habla inglesa o ir a un lugar donde se hable ese idioma”, comenta Luisa. Y esto es lo que esta docente armó: viajes educativos completamente en inglés, en los cuales visitan diferentes lugares de nuestra tierra mientras practican su inglés jugando y aprendiendo un poco más de nuestras costumbres e historia. “Por ejemplo, realizamos ecoaventura: en una de las excursiones vamos a una isla inundable que está prácticamente desierta, a excepción del turismo. Como elegimos la década de 1850 para trabajar con los chicos, tomamos el tema del boom cerealero y hacemos pan en la playa y lo relacionamos con un pan australiano de esa misma década y lo hacemos de esa manera”.

Esta burbuja lingüística itinerante, como lo llama Amore, recorre la ciudad de Colón –las termas, el Palacio San José, el molino Forclaz, las termas, el Parque Nacional del Palmar, etc.–, Puerto Madryn –la comunidad galesa y avistamiento de ballenas–, y este año también agregan viajes a Bariloche. “Se trata de un programa lingüístico que tiene en cuenta lo nuestro, es un concepto diferente de aprendizaje en el que barrés las paredes del aula: salís, es necesario salir, y trata de ser lo más genuino posible. Intenta que los chicos se sientan lo más naturalmente posible, en un contexto natural”.

En este programa trabaja todo un grupo de colaboradores entre los que se encuentran un guía bilingüe, la coordinadora Carla Bianconi, y hablantes nativos de lengua inglesa de todas partes del mundo, quienes viven acá temporalmente y son entrenados para hablar con los alumnos. “Por esa razón, una de las dificultades que tiene el programa es el recambio de parte del personal (usualmente cada 6 meses). Después le tomás la mano y los entrenás más rápido a los nuevos para empezar la temporada”.

La idea de este viaje educativo –que se desarrolla en tres días y dos noches, a excepción del de Bariloche que será de tres noches– no es recrear una comunidad extranjera, sino puramente argentina, puesto que hasta la comida que les ofrecen a los chicos es típica de nuestro país. “A mí siempre me interesó que nuestros alumnos sepan de nuestro país. Yo veía que en las escuelas bilingües se hablaba mucho de la historia universal, la Revolución Rusa, el comunismo, la Primera y Segunda Guerra Mundial, etc., pero no saben nada de la Historia argentina y sus próceres”.

“El programa te pone en la situación ideal de aprendizaje, no solo porque se habla las 24 horas en inglés, sino también porque salen a la calle y todo lo que ven y tocan es nombrado en inglés y ellos se divierten, por lo que se relajan y aprenden mejor”, le explica a Frontal Luisa Amore. Esto se debe a que los estudiantes no van solos a ningún lado y solo se contactan con los guías y asistentes que hablan en inglés. En cada lugar tienen juegos para realizar con los ayudantes extranjeros y cuando van a comer, también se sientan en las mesas con ellos para que la conversación se desarrolle en inglés y no se tienten con utilizar el castellano. Así, el proyecto es muy activo y demandante, por lo que los alumnos se hallan constantemente realizando juegos y tareas, incluso tienen actividades nocturnas con los asistentes.

Extranjeros en su propia tierra trabaja con un contingente de alumnos, no con chicos individualmente, es decir, las escuelas contratan a esta empresa y viene el grupo ya armado, que generalmente se compone por cuatro cursos. “La temporada fuerte empieza en septiembre, octubre y noviembre, porque es cuando los colegios lo piden (evitan el invierno). Los colegios que contratan este programa son los bilingües, entonces quieren que lo hagan antes de los exámenes de fin de año. La empresa, en ese sentido, lee las necesidades de las escuelas”.

Actividad con uno de los asistentes extranjeros.
Actividad con uno de los asistentes extranjeros.

La profesora Amore, además, arma cada año un background information, con un mapa del lugar, la programación, juegos, actividades, etc. A partir de eso, algunas escuelas deciden usarlo antes y otras realizar un trabajo tras el viaje de estudio. “Cada año nos vamos actualizando, enriqueciendo y adecuando a los requerimientos, expectativas y las edades de los estudiantes”.

A su vez, la empresa de turismo ofrece un servicio completo: traslado, alojamiento, todas las comidas, asistencia médica y seguros, desde que los estudiantes salen hasta que regresan. Por este motivo, la profesora Amore concibió la idea de tal manera que desde que parten en el micro todas las actividades se desarrollan en inglés, desde los juegos que llevan a cabo hasta las canciones que cantan, como Between Rivers (Entre Ríos).

Extranjeros en su propia tierra: una inmersión en el inglés