La obra escrita y dirigida por Diego Brienza se presentó en el Portón de Sánchez y, gracias a su éxito, continuará en el 2019.

En ocasiones la vida hiende sin piedad, forzando a las personas a atravesar situaciones tan difíciles y lacerantes que no se sabe de qué manera procesar. En momentos así, ¿cómo superar el dolor y “seguir pa’lante”? Todos tienen sus estrategias para poder continuar caminando a pesar de la tristeza. Los protagonistas de esta pieza teatral, Alba y su marido (el Hombre), utilizan los recuerdos a su manera: los de ella solo están compuestos por los momentos felices de años pasados; en cambio, él modifica sus recuerdos para su conveniencia. Maniobras todas para disfrazar el dolor con el objetivo de borrarlo y que, quizá, ya no duela tanto.

La obra comienza con el relato de un narrador, quien -incorporado en el escenario casi como un personaje más- se encarga de presentar a los demás y va añadiendo detalles y completando la historia.

Así, valiéndose del vestuario para identificar el cambio de personajes y el juego de luces para diferenciar los recuerdos del ahora, “Hasta el mismo día en que te perdí” presenta un relato fuerte aunque intercalado con el humor y la felicidad de otros tiempos. Un laberinto mnemotécnico compuesto de cantos y coreografías de raigambre española que iluminan sobre el mensaje que se quiere dar, además de contar de dónde vienen los protagonistas.

    Por su parte, la música también cumple un papel importante, ya que con las letras de sus canciones ayuda al espectador a descubrir la metáfora, lo que no se dice pero que está ahí, arraigado muy adentro. A pesar de que los protagonistas quieran simular que no pasó o lo nombren de otra manera con la intención de cambiar la realidad, “eso” está agarrado a sus almas con uñas y dientes, sin darles tregua ni posibilidad de alegría.

    Alba, en el presente, afirma no tener una pierna, metáfora de lo que realmente se perdió pero que aún no puede aceptar y mucho menos nombrar. Su marido, quien sugestivamente no tiene nombre propio, tampoco puede procesar su angustia y lo maneja inventando objetos que tengan movimiento o “vida” para no pensar y enfrentarse a la realidad. Sin embargo, ninguno puede escaparse de sus sueños, en donde se cuela la cruda verdad.


Excelente texto de Diego Brienza sumado a impecables actuaciones conforman una obra que toca al espectador por su cercanía con sus propias experiencias y que logra, a pesar de todo, arrancar algunas risas y no dejar un sabor amargo.

Ficha técnica:
Dramaturgia: Diego Brienza
Actúan: Daniel Aizicovich, Enrique Dumont, Janina Levin, Claudia Mac Auliffe, Inge Martin, Esteban Rozenszain, Cristian Sabaz, Analía Sánchez, Diego Santos
Bailarines: Lourdes Castagna, Candelaria González Castañon, Laura Tonelli
Escultura: Mónica Canzio
Diseño de vestuario: Cecilia Zuvialde
Diseño de escenografía: Cecilia Zuvialde
Diseño de luces: Francisco Varela
Músico En Escena: Esteban Rozenszain
Fotografía: Maria Horton
Diseño gráfico: Micuana
Producción ejecutiva: Janina Levin
Coreografía: Laura Tonelli
Director musical: Esteban Rozenszain
Dirección: Diego Brienza
Prensa: Sonia Novello

Recuerdos, ausencia, dolor y humor en “Hasta el mismo día en que te perdí”

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